viernes, 18 de marzo de 2011

El empleo del sonido como recurso creador y medio de manipulación.

Introducción: La investigación intentará ahondar sobre dos ejemplos en los que se emplea el sonido de manera diferente. En el primer ejemplo, se hablará del fenómeno de la sinestesia y sus aplicaciones en el arte, en el segundo ejemplo se hablarán de las ondas biaurales  y su aplicación para alterar la percepción del cerebro.
Sinestesia:
La sinestesia es un desorden neurológico que altera la percepción combinando algunos sentidos del cuerpo humano con otros, así por ejemplo, una persona puede ver colores al escuchar música o asociar un sabor con un color. Todos nacemos siendo sinestésicos,  a lo largo de nuestro desarrollo la percepción de nuestros sentidos se va dividiendo. Existen personas que no desarrollan por completo sus sentidos y se mantienen sinestésicas a lo largo de toda su vida, la sinestesia se puede desarrollar momentáneamente con el uso de substancias psicodélicas alucinógenas como el LSD.
La sinestesia se estudia desde 1980, pero no fue hasta hace apenas 7 años que se pudo encontrar una explicación neurológica a este fenómeno.
De acuerdo con Harrison (2004), el quehacer artístico también ha pretendido combinar los sentidos, tal es el caso de Kandinsky con su “dimensión sonora”, y compositores como Scribain y Richard Wagner.

Ondas binaurales:
Las ondas binaurales son ondas que existen naturalmente en el cerebro y que pueden ser modificadas por medio de sonido muy parecido a la interferencia de una televisión, el cual es transmitido por medio de audífonos con dos tonos diferentes de cada lado los cuales son tocados simultáneamente. Estos tonos poco a poco hacen que el cerebro se adapte a ellos y naturalmente imite distintos tipos de efectos que son producidos por factores externos. Esto se debe a que la mayoría de las substancias psicoactivas se encuentran naturalmente en el cerebro.

Cabe destacar que no todos reaccionan igual a las ondas binaurales, existen personas que son completamente invulnerables a sus efectos y personas demasiado sensibles a ellos.
El uso de ondas binaurales comenzó a tomar gran importancia en los años noventas, en los que comenzó a comercializar música especial para poder dormir, concentrarse o incluso bajar de peso.
Actualmente existen programas como el i-doser, un programa especial que por medio de ondas binaurales imita los efectos de una gran cantidad de substancias psicoactivas y medicamentos, los ingenieros de sonido que trabajan en el i-doser  han logrado crear incluso sus propios productos los cuales pueden desde causar sueños completamente lucidos, hasta generar efectos muy parecidos a los que se experimentan al encontrarte en condiciones extremas, como por ejemplo, imitar la sensación de vértigo o euforia.
Edward. (2003). EBSCO. Recuperado el 19 de Marzo de 2011, de http://content.epnet.com
Harrison, J. (2004). El extraño fenómeno de la sinestesia. México: Fondo de cultura económica.
I-Doser. (2005). Recuperado el 17 de Marzo de 2011, de http://www.i-doser.com/about.html
Konishi, M. (septiembre de 2006). cientific american especial edicion. Recuperado el 17 de Marzo de 2011, de http://www.scientificamerican.com/
Wilson J., Krishnan A. (2005). Journal of american academy of audiology. Recuperado el 17 de Marzo de 2011

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